Alimentos antiinflamatorios

La alimentación tiene un papel importante a la hora de evitar las inflamaciones, ya que muchas tienen que ver con un desajuste en la ingesta de ácidos grasos omega-6 y omega-3 los cuales deben ser equilibrados. Igualmente, es necesario el consumo de la vitamina E.

Cuando existe un exceso de ácidos grasos omega-6, una carencia de omega-3, y una ingesta inadecuada de antioxidantes como la vitamina E, la reacción proinflamatoria del cuerpo se desnivela y provoca inflamación crónica y dolor.

Todo lo anterior significa que es necesario corregir la dieta con el fin de aliviar la inflamación crónica. Para ello, se debe consumir pescados de aguas frías (atún, trucha, salmón, sardinas, caballa y jurel), aceites vegetales como el de lino y la oliva (con elevado contenido en ácidos grasos omega-9), las nueces y las hojas verdes (verdolaga, por ejemplo).

Además, se debe evitar los alimentos procesados, congelados, envasados y enlatados, porque los fabricantes suelen utilizar para su elaboración ácidos grasos omega-6.