
A lo largo de los siglos, la manzana se ha ganado la reputación de ser una fruta saludable y un buen remedio, confirmado el viejo dicho: A diario, una manzana es cosa sana.
Las manzanas, que estimulan el hígado y los riñones, limpian el organismo de toxinas. Son ricas en pectina, que cuaja y contribuye a eliminar las toxinas y el colesterol y el acido málico, que neutraliza los derivados ácidos. Las manzanas sirven para combatir el estreñimiento y la diarrea. Reducen el nivel de azúcar en la sangre y ayudan a controlar la diabetes. Como contienen quercetina, un antiinflamatorio, las manzanas reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares y son útiles en el tratamiento de la artritis y de las reacciones alérgicas.


